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	<title>DondeNadieNada &#187; Nadie &amp; Eidan</title>
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	<description>El blog de Jorge Lara</description>
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		<title>Eidan 2</title>
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		<pubDate>Sun, 22 Feb 2015 19:57:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Elejota]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Nadie & Eidan]]></category>

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		<description><![CDATA[Qu&#233; tal, Don Nadie: &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160; &#160;&#160;Ah&#237; ten&#233;s una foto que ilustra perfectamente el cuestionario que me mandaste. Supongo que la culpa fue m&#237;a, por mencionar lo del f&#250;tbol en la anterior. Me hab&#237;a olvidado de la intriga que les caus&#243; siempre los ataques [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
	<a href="https://dondenadienada.com/wp-content/uploads/2015/02/img125.jpg"><img alt="img125" class="alignnone size-medium wp-image-604" height="300" src="https://dondenadienada.com/wp-content/uploads/2015/02/img125-208x300.jpg" width="208" /></a>
</p>

<p style="text-align: justify;">
	Qu&eacute; tal, Don Nadie:
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;Ah&iacute; ten&eacute;s una foto que ilustra perfectamente el cuestionario que me mandaste. Supongo que la culpa fue m&iacute;a, por mencionar lo del f&uacute;tbol en la anterior. Me hab&iacute;a olvidado de la intriga que les caus&oacute; siempre los ataques que me dispensaba Milo con lo del arco de chapa. M&aacute;s de una vez les dije que era una boludez, que no val&iacute;a la pena, e incluso me abr&iacute;a y me iba a hacer otra cosa. No me interesaba pelear con el Gringo. Y sab&eacute;s c&oacute;mo se pon&iacute;a aqu&eacute;l cuando se le sub&iacute;a la espuma. Habr&aacute;s conocido tocos de gente as&iacute;. Macanud&iacute;simos en general, capaces de razonar sobre cualquier tema, curiosos y sensatos. Pero no les toqu&eacute;s su &ldquo;especialidad&rdquo;, y menos para mostrarles algo que no ven, o no quieren ver, porque se les cruza el palo en la rueda y todos al suelo. No hay discusi&oacute;n sobre que, de todos nosotros, Milo era por lejos el que mejor jugaba. Y no s&oacute;lo porque despu&eacute;s lo hiciera profesionalmente. Acordate las biabas que les met&iacute;amos a cualquiera que nos desafiara. Y s&iacute;, ten&eacute;s raz&oacute;n, buena parte del misterio de la pica entre nosotros la causaba el ver que en la cancha nos llev&aacute;ramos tan bien. Bueno, afuera tambi&eacute;n. Hab&iacute;a &eacute;pocas que no se me despegaba ni para mear. Pero como jugando &eacute;ramos el nueve y el diez, y nos hart&aacute;bamos de meter paredes y goles&hellip;
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Qu&eacute; quer&eacute;s que te diga. Lo malo era que si en la charla se hablaba por casualidad de penales, aqu&eacute;l empezaba a ponerse rojo, y me soltaba lo de: &ldquo;Dale, Borocot&oacute;, empez&aacute; ahora con lo del arco de chapa y la geometr&iacute;a. Explicale a estos que yo no s&eacute; tirar penales.&rdquo; Y yo, que lo hab&iacute;a intentado en repetidas ocasiones, a solas y con calma, renunciaba a ese enfrentamiento tan idiota. Recordar&aacute;s que si hab&iacute;a un penal, yo siempre dejaba que lo tirara &eacute;l. Porque era el mejor, y porque los met&iacute;a todos. Daba tres pasos, lo miraba al arquero, y tac, la clavaba al contrapi&eacute; que el otro eleg&iacute;a. L&oacute;gico y perfecto. S&oacute;lo que, cuando yo jugaba al arco, se los atajaba casi todos. Una espina que, como &eacute;l mismo dice, no se va a poder quitar nunca del paladar. Boludeces. Y no trat&eacute;s de hacerle entender que es eso, una boludez bastante simple, porque siente que le est&aacute;s discutiendo su calidad, est&aacute;s diciendo que no sabe nada, que no es tan bueno como todos creen.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tambi&eacute;n ten&eacute;s raz&oacute;n en que, como yo ya no jugaba al arco cuando nos conocimos, ustedes no tuvieron oportunidad de ver c&oacute;mo era la cosa y sacar sus propias conclusiones. Y en cuanto a eso de que siempre salto a los extremos&hellip; No s&eacute;. Es verdad que pas&eacute; de evitar goles a meterlos. Pero creo que es igual de simple que lo otro. Cualquiera sue&ntilde;a con hacer goles. Me cans&eacute; de revolcarme atr&aacute;s, y eleg&iacute; lo que me parec&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil para mi falta de habilidad. Ya s&eacute; que hay arqueros que siempre han querido ser arqueros, y que dominan la t&eacute;cnica y la soltura del puesto. Y goleadores dotados de una habilidad inmensa. Sacame ya mismo de los dos casos. Por lo malo que era desde chico, en el &uacute;nico lugar que me pon&iacute;an era al arco. Con el tiempo me convert&iacute; en un atajador regular y gracias. No soy distinto en el f&uacute;tbol de lo que soy en el resto de mis cosas. Intento convertir en virtudes mis defectos, maximizo a mi favor los resquicios que los dem&aacute;s dejan. Y, sobre todo, trato de ver qu&eacute; pasa en realidad con lo que me toca hacer. Ah&iacute; es donde est&aacute; lo del arco de chapa y los penales.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A vos, que te gustan ese tipo de an&eacute;cdotas, te contar&eacute; que ya en el equipo de baby f&uacute;tbol del colegio era el arquero y atajaba casi todos los penales. Mi back central, ante una pelota que nos superara, se tiraba y la sacaba con la mano. Entonces no hab&iacute;a tarjetas rojas ni esas huevadas. Cobraban penal y listo. Y a &eacute;l no le importaba porque &ldquo;total, seguro que el Gallego la agarra.&rdquo; Claro, el arco era mucho m&aacute;s chico. Y una mierda la agarraba. Lo que hac&iacute;a era mirar la pelota, y buscar que me pegara donde fuera, pero no entrara. Desde ah&iacute; ese fue el cincuenta por ciento del motivo que me consideraran un buen arquero. Primer detalle simple: Me importaba una mierda que el pateador bailara una conga, o tomara mucho impulso. Ese tipo no ten&iacute;a nada que ver conmigo. La cuesti&oacute;n era entre la pelota y yo. Ya s&eacute;, es tan de caj&oacute;n que parece no tener tanta importancia. Y sin embargo es algo que el noventa y nueve por ciento de los arqueros no considera seriamente. El que se tira antes est&aacute; jugando con lo que cree que es la intenci&oacute;n del rematador. No sigue la pelota &ndash;que por otra parte a&uacute;n no se ha movido-, apuesta a la loter&iacute;a. Si el delantero no se deja comer por los nervios tiene tiempo de cambiar la direcci&oacute;n. Cuando le funciona la loter&iacute;a es defecto del ejecutor. Que, por otra parte, es el &uacute;nico que tiene una responsabilidad real.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S&iacute;, segundo detalle simple: Eso del miedo del arquero ante el penal est&aacute; muy bien como t&iacute;tulo de un libro &ndash;Peter Handke, creo-, o para las mitolog&iacute;as idiotas en la idiotizaci&oacute;n del f&uacute;tbol. Pero es un lance del juego, de unos quince segundos, en un partido de noventa minutos. O sea que, si sus diez compa&ntilde;eros no han sido capaces de solucionar la cosa en noventa minutos, &iquest;por qu&eacute; va asentirse gravemente responsable de lo que suceda en esos quince segundos? Quien decide la fuerza del remate, la direcci&oacute;n del remate, todos los aspectos del fusilamiento es el otro. La ventaja de saber lo que va a hacer, y el miedo de fallar est&aacute; en el otro. El arquero &ndash;el fusilado- si evita la consecuencia fatal es un h&eacute;roe. Si no la evita, mala suerte, y punto.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Est&aacute; bien, en lo que debe pensar es en las posibilidades, m&aacute;s o menos reales, que tiene para evitarlo. &iquest;Qu&eacute; me planteaba yo? Que el arco tiene 7,20 mts. por 2,20 mts. En el centro de ese rect&aacute;ngulo un tipo que, con los brazos levantados, llega como m&iacute;nimo a los dos metros. Si se deja caer esa figura, hacia un lado y el otro, completa una semi circunsferencia de dos metros de radio. Si adem&aacute;s se desplaza, con una u otra pierna, apenas hacia ambos costados, el radio se abre a tres metros. O sea que, sin mayor esfuerzo, est&aacute; cubriendo casi seis metros completos de los siete de ancho. &iquest;Lugares de imposible llegada &ndash;partiendo despu&eacute;s del disparo- si el disparo es fuerte? Un c&iacute;rculo de unos ochenta cent&iacute;metros en cada &aacute;ngulo superior. Y un cuadrado, pongamos tambi&eacute;n de unos ochenta de lado, junto a la base de cada palo. Esto contando con que a media altura es m&aacute;s dif&iacute;cil ajustar el tiro, que raso o elevado, y que el arquero, dando medio paso adelante puede llegar a cortar en obl&iacute;cuo dicha media altura.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Comprend&eacute;s a lo que me refer&iacute;a en el ejemplo que le daba a Milo? Ante un arquero que maneje con calma esas medidas, el lanzador se encuentra igual que si le pusieran chapa al arco, con los agujeros antes mencionados en &aacute;ngulos y abajo. No es tan f&aacute;cil colarla por esos agujeros, sin que roce en absoluto la chapa para evitar desviaciones. Y lo de la chapa lo pon&iacute;a reconociendo que la violencia del disparo puede contar tambi&eacute;n con doblarla y entrar lo mismo. O sea que nunca habl&eacute; de una geometr&iacute;a inc&oacute;lumne o una pared. Sino del buen uso de medidas y perspectivas, para minimizar las ventajas del delantero. &iquest;Qu&eacute; es lo &uacute;nico que convierte a todos esos c&aacute;lculos, bastante precisos y reales, en un factor m&aacute;s o menos decisivo? La inteligencia, agilidad, y serenidad del arquero. El jugar con la pelota, mirarla s&oacute;lo a ella, y lanzarse a buscarla hacia donde realmente va. No adelantarse jam&aacute;s al disparo que, como dec&iacute;a Di Est&eacute;fano, por lo general va fuerte y en direcci&oacute;n a su cabeza o cuerpo. Si lo han colocado en los huecos correctos, pues bien, m&eacute;rito del lanzador. As&iacute; y todo, se intenta llegar. Al menos no se comete el rid&iacute;culo de estar tirado en el otro lado, viendo c&oacute;mo entra por all&aacute;. Y a veces hasta se logra alcanzar uno de esos imposibles. En resumen: responsabilidad ninguna, m&eacute;ritos posibles casi todos. Si ten&eacute;s eso en la cabeza, la mitad de los penales son tuyos.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La foto de arriba es justamente del primer partido que jugu&eacute; contra Milo. Ah&iacute; nos conocimos. Y nos hicimos amigos-enemigos. Porque terminamos dos a dos, o tres a tres. Y estoy seguro que todos los goles de ellos me los meti&oacute; &eacute;l. Era una bestia, me empupaba siempre. Ten&iacute;a material eterno para cargarme. Pero esa vez hubo que desempatar el campeonato a penales. Entonces, no s&eacute; si te acord&aacute;s, tiraba cinco cada equipo, y todos el mismo jugador. Le ataj&eacute; cuatro y ganamos. Se pudri&oacute; la historia. Aunque me llenara de pepas durante el encuentro, con un solo penal que le atajara se pon&iacute;a como un basilisco. Tendr&iacute;a que haberle dicho que era una cuesti&oacute;n de suerte, o que le le&iacute;a el pensamiento, cualquier huevada de esas. Pero ya me conoc&eacute;s, por respeto al extraordinario jugador que era, y a su inteligencia, trat&eacute; de explicarle lo del arco de chapa. Qu&eacute; le vamos a hacer, pibe, la verdad es un revolver ardiente. A lo mejor en la pr&oacute;xima te mando una foto del arquero que era Nadie. Y mucho antes que se te ocurriera a vos esa sonsera. Por hoy ya est&aacute; bien de hacerme el lindo. Usted pregunt&oacute; y yo contesto. Saludos al Ele y las Chichises.
</p>

<p>
	&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Eidan en lata, la mejor batata.-
</p>
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		<title>Hola Héctor</title>
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		<pubDate>Sun, 06 Oct 2013 15:21:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Nadie & Eidan]]></category>

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		<description><![CDATA[Hola, H&#233;ctor: &#160; &#160; &#160;Empecemos por informar que no me ha hecho mucha gracia lo de Ad&#225;n. S&#237;, me imagino, el hombre perdido en un mundo nuevo y traicionero. El traicionero sos vos, y todas las manganetas que te invent&#225;s. Encima lo convert&#237;s en Eidan, porque ese amigo yanqui de ustedes lo pronuncia as&#237; y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
	Hola, H&eacute;ctor:
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp;Empecemos por informar que no me ha hecho mucha gracia lo de Ad&aacute;n. S&iacute;, me imagino, el hombre perdido en un mundo nuevo y traicionero. El traicionero sos vos, y todas las manganetas que te invent&aacute;s. Encima lo convert&iacute;s en Eidan, porque ese amigo yanqui de ustedes lo pronuncia as&iacute; y descubren la palindromia del carajo. O sea que, palindromiando, o soy nada o soy nadie. Menos mal que no me pusieron Ded&oacute;n, para seguir jugando. Entre el Ele y vos no s&eacute; con qui&eacute;n quedarme.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco entiendo qu&eacute; pens&aacute;s que vas a conseguir con el blog. Todas estas cosas funcionan como ha funcionado todo siempre, a fuerza de guita e influencias. Y ustedes no tienen ninguna de las dos cosas. Vas a dedicar un tiempo enorme para un intento in&uacute;til. Dentro de un a&ntilde;o hablamos. Y me dir&aacute;s, como siempre, que ten&iacute;a raz&oacute;n, cuando ya no sirve para nada. Escrib&iacute;s muy bien, H&eacute;ctor. Pero a nadie le interesa eso. La gente quiere vampiros, super h&eacute;roes, manuscritos perdidos, un crimen en la cuarta hoja y la soluci&oacute;n en la pen&uacute;ltima, o las sombras de alguien que se hace la paja mientras le pegan con el escobill&oacute;n en la cabeza. Vos has elegido un anti h&eacute;roe de mierda. Y encima lo coloc&aacute;s en una ciudad que nosotros queremos mucho, pero que no tiene ning&uacute;n glamour para el pelotudaje mundial. Convencete: ni a los cordobeses les interesa. S&iacute;, ya s&eacute;: El a&ntilde;o pasado, a la presentaci&oacute;n de El Invitado fueron 200 personas, y sin que estuviera el autor. Macanudo. Afectivamente, macanudo. Contame ahora cu&aacute;ntos libros se vendieron. Digo yo que, para leerlo, tendr&iacute;an que haberlo comprado. S&iacute;, papito, te quieren mucho, pero ya leer es otra cosa. Seguro que los 15 que lo compraron te habr&aacute;n inundado a comentarios. No hace falta que contest&eacute;s siquiera. Por m&iacute;, segu&iacute; escribiendo. Me gusta, y mi ego, a su manera, lo disfruta. Ya que me sac&aacute;s la sangre, y me dej&aacute;s en pelotas ante los imposibles lectores, al menos ver mi nombre enredado entre chichises e historias, tiene su morbo personal. Dale que va, que all&aacute; en el horno&hellip;
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp;No, no s&eacute; por qu&eacute;, a pesar de todo, te doy bola y colaboro. De puro aburrido y amigo, supongo. Y un poco porque yo tambi&eacute;n quiero saber c&oacute;mo te las arregl&aacute;s para contar lo incontable. C&oacute;mo consegu&iacute;s darle un poco de belleza &ndash;aunque s&oacute;lo sea estil&iacute;stica-, al desolado transcurrir de una vida tan err&aacute;tica y boluda como la m&iacute;a.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp;Bueno, ah&iacute; ten&eacute;s la foto. Espero que te guste como portada. Ya ir&eacute; buscando y mandando m&aacute;s. Creo que ten&iacute;a tres a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos. Es en la boda de mi T&iacute;o, el &uacute;nico hermano de mi madre. Acababa de afanarle el sombrero y los guantes. Siempre sent&iacute; fascinaci&oacute;n por esos dos elementos. Cualquier cosa que sonara a gorra, o sombrero, me lo encasquetaba de inmediato. Y lo sigo haciendo, claro. Es una forma de aislarme, protegerme, esconderme de la gente. Con s&oacute;lo inclinar un poco la cabeza, la visera los hace desaparecer, vuelvo a estar con el &uacute;nico que, a medias, me comprende. Est&aacute; claro que es una conclusi&oacute;n actual. No s&eacute; qu&eacute; pensaba entonces. Porque, entre otras cosas, no hac&iacute;a falta que inclinara la cabeza, el exterior desaparec&iacute;a de verdad y del todo. Una de mis primeras experiencias con eso parece que fue con la Chinta de mi viejo. No te volv&aacute;s loco: chinta le llamaba yo al tricornio que, como buen guardia civil, usaba. La Banda Musical que acompa&ntilde;aba sus desfiles por el patio del cuartel en que viv&iacute;amos, hac&iacute;a tach&iacute;n-tach&iacute;n-tach&iacute;n, y yo lo relacionaba con el horrible sombrero cornudo ese. O sea que lo agarraba en cuanto &eacute;l lo dejaba sobre la mesa, todo se volv&iacute;a negro a mi alrededor, y yo balanceaba marcialmente los brazos, repitiendo chinta-chinta, etc. Hasta que un d&iacute;a qued&oacute; abierta la puerta que daba al rellano &ndash;viv&iacute;amos en un segundo piso-, y en lugar de chocar con la pared y corregir el paso, segu&iacute; marcialmente escaleras abajo, con rebotes y contusiones varias, y sin m&aacute;s platillos de acompa&ntilde;amiento que los gritos tard&iacute;os de mi madre.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp;Creo que no volv&iacute; a ponerme la chinta. Y, traum&aacute;ticamente o no, jam&aacute;s so&ntilde;&eacute; con meterme a guardia civil. Ahora, mi atracci&oacute;n por los sombreros no desapareci&oacute;. Por lo general, los sombreros s&iacute;. Aparentemente, la encargada de esconderlos, o al menos ubicarlos lejos de mi alcance, fue mi vieja que, por si acaso, en cuanto yo miraba uno me adelantaba las contusiones a cachetazo limpio. En eso de pegar mi madre era muy limpia. Todo hay que decirlo. Con el tiempo, la chancleta de goma que usaba para esos menesteres, se hallaba en un estante, y ten&iacute;a la parte de agarrar forrada especialmente con tela de toalla. La mujer se cuidaba. No era cuesti&oacute;n de ampollarse ante el continuo uso del utensilio.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp;Pero bueno, vamos a tratar de olvidarnos de heridas y moretones. No consiguieron que odiara gorras y sombreros. Aunque s&iacute; a m&iacute; madre. Los guantes tambi&eacute;n eran otro elemento casi m&aacute;gico. Con las manos cubiertas crece incre&iacute;blemente mi seguridad ante cualquier desaf&iacute;o f&iacute;sico. Vos mismo has contado ya, en El D&iacute;a del Estudiante, el rechazo que encontraba entre mis propios compa&ntilde;eros de f&uacute;tbol, mi empecinamiento en jugar con guantes al arco. Entonces a&uacute;n no se usaba, y todos lo consideraban otra rareza m&iacute;a, adem&aacute;s de una mariconada. Lo cierto, y esto s&oacute;lo lo sab&iacute;a yo, es que aparte de doler mucho menos los fulbazos que me mandaban, el resto de mis sensaciones tambi&eacute;n crec&iacute;an. Saltar, tirarme a los pies del que entraba, cortar centros, o aguantar con total seguridad un penal o un tiro libre, mientras esos viejos guantes de cuero cubrieran mis manos, eran cosas sin importancia. Sent&iacute;a que pod&iacute;a llegar, que la pelota ser&iacute;a m&iacute;a, o ir&iacute;a donde yo la desviara. Ning&uacute;n disparo era m&aacute;s fuerte que mi respuesta. Yo era m&aacute;s el&aacute;stico, m&aacute;s fuerte, m&aacute;s r&aacute;pido y seguro, con guantes. En otras cuestiones f&iacute;sicas me ocurre igual. Puedo aguantar el doble de peso, o trabajar m&aacute;s y con menor esfuerzo. No tengo explicaci&oacute;n para eso. Ya s&eacute;: soy carne de div&aacute;n. Date el gusto. Eidan, el loco de los guantes y sombreros. La culpa es m&iacute;a, claro. Por mandarte la foto, y mandar m&aacute;s gotas de sangre a tus hambrientas fauces. Empachate, asqueroso. Hasta la pr&oacute;xima.
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ad&aacute;n Ded&oacute;n y Tach&iacute;n.-
</p>

<p style="text-align: justify;">
	&nbsp;
</p>
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